10 razones por las cuales no debes cruzar el Darién

10 razones por las cuales no debes cruzar el Darién

La frontera colombo-panameña, ubicada al norte de Colombia, es conocida como la selva del Darién o Tapón del Darién. Es una zona complicada y peligrosa de atravesar debido a la gran cantidad de flora y fauna salvaje que alberga. Además, está atravesada por varios caudales de ríos y su clima lluvioso aumenta el nivel del agua constantemente, lo que obliga a las personas a atravesar esta zona especificamente en canoas o barcos. 

A pesar de los peligros que representa adentrarse en este territorio desde Colombia y recorrer aproximadamente 130 kilómetros hasta Panamá, muchos migrantes que llegan al país prefieren arriesgarse antes que quedarse en suelo colombiano o emprender el viaje de regreso. 

Sin embargo, al escoger esta decisión se eligen también situaciones difíciles, que comprometen la vida y la salud a medida que se avanza en el camino. 

Las razones para no cruzar el Darién

Colombia se ha convertido en el punto de llegada de migrantes provenientes de distintos países, no solo sudamericanos sino también de África y Asia. Después de pisar suelo colombiano, el siguiente objetivo es llegar a territorio panameño, una tarea nada sencilla de conseguir. 

Son la desesperación, la angustia e inclusive la esperanza de encontrar algo mejor algunas de las razones que arrastran a los migrantes de distintos países a tomar la decisión de atravesar el Darién a pie. Sin embargo, esta opción puede traer severas consecuencias. 

Por eso, aquí dejamos 10 razones por las cuales no debería emprender el viaje hacia el Tapón del Darién. 

La fauna salvaje 

El Tapón del Darién es un lugar al que las personas no suelen querer adentrarse. Una de las razones: la cantidad de animales salvajes, desconocidos y peligrosos que habitan esta inmensa selva. 

Ingresar a este hábitat salvaje es dejarse en una situación de desventaja frente a la diversidad animal que va desde grandes animales como jaguares, hasta pequeñas serpientes o ranas venenosas.

Además, existen testimonios donde aseguran que en las noches los ruidos que emiten alguna especies de monos, ranas y aves impiden conciliar el sueño y generan una sensación de intranquilidad constante. 

No obstante, como esta selva está atravesada por varios ríos, los riesgos no solo vienen por parte de animales terrestres, sino también de fauna que habita en las aguas de estos ríos. 

La flora del Darién

Si los animales significan un peligro para los caminantes que atraviesan la selva, las plantas y la flora en general que se encuentra en los alrededores de este territorio también lo son.

Esta selva, al ser tan extensa, alberga una diversidad de vegetación que en ocasiones no se conoce a ciencia exacta y tener contacto con ella puede causar distintas reacciones en las personas que obstruyen la continuidad de su camino.

Por otro lado, así como la flora puede significar un peligro para el humano, también ocurre en el caso contrario. En este territorio crecen especies de árboles en peligro de extinción, entre estas se encuentras la caoba o el espavé, y el paso de personas puede convertirse en un riesgo para esta vegetación por posibles deshechos y contaminación.

Los ríos impredecibles

Como se mencionó anteriormente, esta zona está atravesada por varias caudales de aguas que desembocan en la selva provenientes de algunos ríos del territorio colombiano y panameño. 

El problema de estos caudales es que son impredecibles y agresivos. Pueden tener aguas tranquilas y después generar fuertes corrientes de agua que arrastran a las canoas y las personas. En este hábitat llueve con frecuencia y esta es razón para que las aguas se crezcan y dificulten el paso a través de ellas. 

Aunque existen barcos y canoas, muchos migrantes optan por cruzar los ríos a pie ante la falta de dinero para pagar el transporte, lo cual pone en riesgo su integridad y su vida ante un caudal impredecible que en instantes puede generar fuertes corrientes.

El clima: entre cálido y húmedo

Aunque en esta selva es común la lluvia, hay que tener en cuenta que el calor también tiene presencia. El hábitat de una selva suele ser cálido y húmedo, por esto, los veranos suelen ser muy calientes y sofocantes, mientras que los inviernos son nublados y con un ambiente de mucha humedad. 

Por lo tanto, atravesar esta selva en cualquier época del año requiere un gran esfuerzo para el cuerpo, el cual debe adaptarse a una variedad del ambiente entre un calor sofocante y un frío húmedo.

El precio económico de atravesar la selva

A pesar de que muchos de los migrantes dejan sus países por cuestiones económicas y en busca de nuevas y mejores oportunidades, atravesar la selva caminando no significa que no habrá gastos económicos, pues deben llevarse reservas de comida y agua. 

Además, la presencia de ‘coyotes’ en esta zona también puede ser un gasto. Hay que tener en cuenta que los ‘coyotes’ son las personas que se instalan en las fronteras, de las cuales tienen cierto conocimiento, y ofrecen a los migrantes su ayuda para atravesarlas a cambio de dinero. 

En el Tapón del Darién, un ‘coyote’ puede cobrar aproximadamente 20 dólares por ayudar a los migrantes a cruzar los ríos que se encuentran a lo largo de la selva y por servir de guías entre la vegetación. 

La posibilidad de contraer enfermedades 

Como esta selva es un lugar tan inmenso y tan difícil de atravesar, lo que se conoce de ella en algunas zonas es poco o nada. Por lo tanto, muchos lugares de este hábitat pueden convertirse en espacios de potencial peligro para los migrantes debido a la posibilidad de contagio de enfermedades desconocidas. 

Esto implicaría para ellos una falta de atención médica que podría causar un deterioro constante en su salud que terminaría impidiendo que logren completar su misión de atravesar el Darién. 

Además, no solo las enfermedades desconocidas serían peligrosas, sino otras enfermedades tropicales que ya se han estudiado con anterioridad, pero que al adquirirlas no podrían ser tratadas desde la selva.

La presencia de guerrillas y grupos de narcotráfico 

En esta zona no solo hay presencia de fauna, flora y comunidades indígenas, también es un territorio atractivo para los grupos guerrilleros y de narcotráfico. Por lo tanto, es un riesgo más que los migrantes deben enfrentar. 

Llegar al Darién significa haber sobrevivido a los ataques de la guerrilla, a los enfrentamientos armados, al narcotráfico y a ladrones que hurtan las pocas pertenencias y reservas de comida que llevan los migrantes. 

El tiempo que toma atravesar la selva

Esta selva tiene una extensión de aproximadamente 130 kilómetros desde la frontera con Colombia hasta la zona límite con Panamá. Como la mayoría de migrantes deben cruzar caminando, el tiempo que se requiere para atravesarla es demasiado. 

Algunos sobrevivientes han dejado testimonios donde afirman que se puede tardar meses e incluso años el recorrer la selva completa hasta alcanzar el otro lado.

No hay un camino demarcado

Otro de los riesgos que trae ingresar a la frontera colombo-panameña es el hecho de que no hay un camino determinado para cruzar. Realmente la selva está atravesada por múltiples senderos que en algunos casos no tienen salidas o suelen ser muy confusos. 

Esto podría provocar que los caminantes terminen perdidos en medio de una inmensa selva sin orientación alguna y entre múltiples peligros.

Aunque existen guías que llevan a los migrantes por algunas de las zonas, los precios que cobran no suelen ser accesibles para todos, lo cual lleva a los migrantes a tomar la decisión de adentrarse solos en este enorme territorio y acarrear por sí mismos las consecuencias que esto puede traer.

Intentarlo puede costar la vida

Finalmente, todos estos peligros traen múltiples consecuencias y, sin duda, una de ellas es la muerte de quienes intentan llegar y atravesar la selva del Darién. 

Incluso, ya han ocurrido varios casos en que las autoridades y grupos de rescate deben recuperar los cuerpos de migrantes, e incluso familias enteras, que no lograron sobrevivir a los peligros que están en esta selva. 

De acuerdo con las autoridades panameñas, hasta mayo de este año, 8 migrantes perdieron la vida intentando llegar a los países del norte cruzando este salvaje territorio.