Cómo es el día a día de los migrantes que enfrentan el Darién: ‘La Selva del Infierno’

Cómo es el día a día de los migrantes que enfrentan el Darién: ‘La Selva del Infierno’

Hasta ahora nadie tiene la certeza de cómo es el infierno, pero quienes han recorrido y sobrevivido al Darién La Selva del infierno, lo consideran como tal. Algunos la denominan como el ‘demonio verde’.

 

El Darién La Selva del infierno posee extensas montañas, ríos, trochas y más de 5.000 kilómetros cuadrado de junglas, todo esto, trazan el límite de dos países: Colombia y Panamá. 

«Si yo me consiguiera a ‘El Diablo’ y me dijera: voy a entrar al Darién, le diría que no lo hiciera», reveló Roberto Bermúdez, sobreviviente venezolano residenciado en Panamá.  

Bermúdez, que además es comunicador social y fundador de @ChamosNoticiasPanamá, considera que la selva del Darién «es la puerta del infierno». Detalló en una entrevista que esta selva es un espacio «donde han fallecido miles de personas». 

Para el comunicador social lo más impactante que ha visto, fue un video de una madre que se lanzó de un barco, por no soportar ver que su hija de 13 años, ser violada por alrededor de ocho sujetos.  

En su entrevista indicó la impotencia que sintió de no poder ayudar a una señora africana que gritaba de dolor. No pudo avanzar porque tener gusano en un pie.   

Darién La Selva del infierno
Darien Venezolanos en peligro desafían la selva en busca de el Sueño Americano

Resistiendo a la naturaleza y a los grupos criminales del Darién  es un reto sobre humano 

Los migrantes que eligen este cruce deben, no sólo resistir al frío, hambre, sed, calor, sueño, cansancio y pánicos florecidos por la naturaleza. También deben enfrentarse a la dura opresión de los grupos criminales.  

Salir de Brasil, Ecuador, Perú y Venezuela, hasta Colombia es un camino que puede ser más seguro y con menos factores de riesgo si se tiene el dinero y el favor de Dios. Pero llegar a Necoclí, la sobrevivencia es extrema. Acá los viajeros deben someterse al pago de ‘seguros de vida’.  

Los migrantes haitianos y venezolanos, describen que, desde Antioquía hasta Panamá, es necesario a travesar o solicitar el permiso de al menos tres grupos guerrilleros. ‘El que no tiene dinero para pagar, lo dejan’, relatan. El valor a pagar a cada grupo guerrillero es de 100 $ por persona.  

Testimonios relatan que en Darién todo se paga. Además de las mafias, ‘los guías cobran por día, por llevar las maletas, por llevar a los niños, por tomar la ruta más corta. Lo más aberrante es que padres con niñas menores de edad, deben ver el abuso sexual al que son sometidas por cuatro o cinco hombres.  

Estos abusos sexuales son denunciados en la clínica donde son atendidas por Médicos Sin Fronteras (MSF), al otro lado de la frontera colombiana.  

 

El recorrido por mar y tierra del Darién La Selva del Infierno 

En Necoclí, la lista de espera para salir en lancha es larga. Antes de salir un pastor evangélico, ora por cada grupo que zarpa por el Océano Atlántico, rumbo a Capurganá, un pueblo de Chocó Colombiano, conocido como el portal del Tapón de Darién.  

El Tapón es el único punto donde se interrumpe la ruta panamericana. Es una selva, enmarañada, peligrosa e impenetrable.  

A partir este punto, inicia la gran travesía por la selva, atravesando las trochas y los caminos irregulares del pulmón vegetal que divide las dos naciones. Es en este lugar, los viajeros aprovechan para despojarse de algunas pertenencias y armarse de herramientas para la sobrevivencia.  

En algunos documentales se observan el recorrido por esta selva, los guías ven con agrado los días lluviosos, para evitar que los animales salvajes puedan atacarlos. Pero estas lluvias, deja a muchos enfermos y débiles, razón por la cual, ahora están viralizados videos de migrantes pidiendo ayuda.  

Es imperativo mencionar que este recorrido lo hacen sin compañía, ‘con ayuda de Dios’, así lo aseguran los que logran pasar. Recordemos que el año 2021 más de 130.000 personas cruzaron la selva del Darién. En lo que va de año 2022 ha cruzado 44.000 personas, de todas partes del mundo.  

Actualmente, los caminantes de La Selva del Infierno, en su mayoría son venezolanos, pero también hay de países remotos como Yemen, Banglandesh y distintos países de África, Cuba y Haití. En ninguno de los puntos que hemos mencionado hasta ahora se consigue la presencia gubernamental o policial.  

La descripción de lo que viven estos caminantes, se refleja en sus rostros y cuerpos cansados y desesperados. Faltarían líneas e historias por contar y conocer.  

Una vez que llegan a Canaán Menbrillo, los afortunados son convocados a primera hora de la mañana, antes de salir el sol, a tomar un bote hasta Puerto Limón. Luego deben esperar el camión que lo traslade hasta Metetí.  

La ilusión se vuelve una dura realidad 

La parada en el campamento de migrantes de San Vicente, en la localidad de Metetí, solo hay mucho dolor y frustración contenida, algunos la expresan y otros se resignan, con la esperanza de continuar con el destino soñado.  

 

Descripción del recorrido del Darién 

120 Km de extensión 

Tiempo aproximado de recorrido: 5 a 12 días 

10.000 personas intentan cruzar la selva cada mes 

Llueve aprox. 300 días al año y la temperatura es de 30º  

Peligros en el recorrido:  

Guerrilla y grupos paramilitares 

Pendientes y precipitaciones 

Animales salvajes 

Crecida de ríos 

Enfermedades infecciosas 

Insectos y animales venenosos 

 

Fuentes: TN Todo Noticias, EFE, El Pitazo, Acnur