Confirman muerte de venezolano en el Darién, el ex policía que no supero el infierno de la selva.

Confirman muerte de venezolano en el Darién, el ex policía que no supero el infierno de la selva.

Durante la mañana del sábado 9 de julio se confirmó el fallecimiento del ciudadano venezolano, Freddy Lira, durante su intento de cruzar la selva que divide a Panamá de Colombia. Las causas de la muerte de venezolano en el Darién supuestamente se deben a un cuadro de hipotermia, así como un posible traumatismo en la cabeza. Se trata de una víctima migrante más en dejar la vida en el Darién intentando acercarse a la posibilidad de encontrar mejores condiciones de vida.

Crisis y esperanzas truncas.

Freddy Alejandro Lira Martínez, originario de la ciudad de Valencia, ubicada en la parte central de Venezuela, tenía 39 años cumplidos y anteriormente trabajaba en las filas de la Policía Nacional Bolivariana. Es posible pensar que el salario que percibía como funcionario público era insuficiente para cubrir sus expectativas y necesidades.

Los datos del 2021 muestran que un oficial de policía percibía un salario menor a los seis dólares al mes. Con la crisis inflacionaria que ha sufrido la economía venezolana desde hace varios años, un salario, limitado de antemano, se ve disuelto ante la escalada de precios. Cuando se considera la frágil situación económica venezolana, además del tenso clima político y social, se vuelven comprensibles las motivaciones que llevan a las personas a migrar.

Tras una serie de desencantos laborales, Freddy vislumbro un nuevo horizonte. Su vida como migrante inició cuando decidió partir hacia Chile. Durante unos cuantos años se estableció en el país andino. Fue desde ahí donde intentó, sin éxito, llegar a Estados Unidos con la intensión de reunirse con su hermana.

Después de no lograr llegar a territorio estadounidense, Freddy tomo el camino de vuelta a Venezuela. Sin embargo, lejos estaba su éxodo de terminar. En esta ocasión recurriría a la última opción que se le presentó.

El Darién, la última opción.

De esta manera, Freddy se unía a millones de personas que prueban suerte en el Darién. Sin embargo, antes tuvo que cruzar de extremo a extremo el territorio colombiano. Después de un viaje de varias horas, el 28 de julio, se supo que arribó a la ciudad fronteriza de Cúcuta. Fue ahí donde supuestamente contrato un servicio de presuntos guías turísticos que le acompañarían durante su travesía en el Darién.

Su travesía tenía proyectada llegar primero a Medellín y luego a Necoclí, en la costa del Golfo de Urabá. El primer tramo consiste en un largo viaje por carretera de, aproximadamente, 580 km y trece horas de camino. El segundo, de menor magnitud (383 km y cerca de nueve horas de carretera), pero aun así complicado.

El último contacto.

Los últimos registros de comunicación entre Freddy y sus familiares son del día anterior a su muerte, es decir, el 8 de julio. En esta última llamada, Freddy habría avisado sobre un retraso en el viaje, ya que la lluvia habría impedido adentrarse a la espesura de la selva. Asimismo, se logró localizar un video grabado por los supuestos guías que lo acompañarían en donde se le desea suerte. En este clip se le ve utilizando una playera roja, gorra de beisbol y pantalones oscuros.

La angustia invadió a los seres queridos de Freddy cuando a ellos llegó un video en el que se lograba verlo sentado en el lodo, llevando las mismas prendas que en el último video.

Sus piernas se encontraban colocadas tal como si le hubieran dejado de responder, flexionadas como si estuviera en cuclillas, el cuerpo solo soportado por la inclinación del suelo. Su rostro caído, con los ojos cerrados y el cabello húmedo por el sudor, dejaba ver un cansancio profundo, el cuello estaba ligeramente ladeado a su lado izquierdo. Los brazos caídos, uno a cada lado, mostraban su incapacidad de levantarse. El pantalón oscuro, llevaba el rastro de lodo del camino que ya había recorrido. Quizá lo más preocupante era el temblor que presentaban su cabeza y el brazo derecho, probablemente señal de una lesión traumática.

Freddy, incapaz de controlar sus capacidades motrices, agotado, deshidratado y con hipotermia, fue cobardemente abandonado. Este último video que llegó a sus familiares fue captado por otro grupo de guías, los cuales dan cuenta de las malas condiciones en las que se encontraba.

El video culmina con un plano a la espesura de la selva, “no sé si resistirá, lo dejaron aquí…”, sentenció el camarógrafo mientras daba media vuelta.

Horas después de que se registrara este material audiovisual, se confirmaba la muerte de venezolano en el Darién. Desde entonces, la incertidumbre sobre el paradero del cuerpo de Freddy ha sido la mayor preocupación de sus seres queridos.

Un destino compartido.

Desgraciadamente, el caso que se relata es una de tantas historias en la selva del Darién. La historia de muerte de venezolano en el Darién se une a la de decenas de migrantes que se adentran en la selva buscando nuevas esperanzas.

Los registros del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) del 2021 señalan que aproximadamente 133,000 migrantes han cruzado la frontera entre Colombia y Panamá. Asimismo, el Servicio Nacional de Migración de Panamá reportó que durante los primeros meses del 2022 cerca de 2500 personas han cruzado.