¿Dónde queda el Darién en Colombia?

¿Dónde queda el Darién en Colombia?

Las fronteras colombianas limitan con cinco países: Brasil, Ecuador, Perú, Venezuela y Panamá. Con este último es con el que se comparte el Tapón del Darién, una frontera densa, repleta de fauna y flora salvaje y múltiples caudales de ríos.

Esta frontera, al sur de Panamá y al norte de Colombia, es una enorme selva, lo cual la convierte en un territorio prácticamente intransitable. Los ríos, la fauna, flora, las precipitaciones constantes y la posibilidad de contagiarse de enfermedades tropicales y desconocidas hacen que sea una frontera densa considerada como una zona complicada, extensa y repleta de peligros.  

A pesar de esto, es un obstáculo que muchos migrantes deciden atravesar, ignorando el riesgo que representa, con tal de alcanzar su objetivo: llegar a Norteamérica. 

Desde distintos países de suramérica, los migrantes llegan a Colombia desesperados por encontrar mejores oportunidades de vida y esperanzados por estar cada vez más cerca del norte. Pero, ¿qué sigue después de llegar a territorio colombiano? 

Hacia el Tapón del Darién

Los migrantes que llegan a Colombia ingresan generalmente por las fronteras sur, occidental y oriental del país, ya que la intención que suelen tener es acercarse a los países del norte.

Es por esto que, para salir del país, la frontera norte es quizá la más anhelada y, sin duda, la más complicada. Es conocida como el Tapón del Darién por las dificultades de atravesar una selva densa, peligrosa y lluviosa. 

Una vez se encuentran en territorio colombiano, los migrantes, en su mayoría venezolanos, cubanos, asiáticos y africanos, que toman la decisión de atravesar el Darién deben hallar la manera de llegar al norte del departamento de Chocó, ya que esta es la región principal que limita desde Colombia con la selva del Darién. 

Además, es una de las cinco subregiones que componen este departamento, llamada la subregión del Darién, la cual está conformada por los municipios de Acandí, Belén de Bajirá, Carmen del Darién, Riosucio y Unguía. 

Sin embargo, llegar a esta subregión tampoco es una tarea fácil. Las rutas para llegar hasta allí son extensas, agotadoras e incluso peligrosas debido a la presencia de guerrillas y narcotraficantes en algunas zonas. 

La ruta más directa que lleva hasta la selva del Darién es la vía panamericana, considerada por varios expertos como la más larga del mundo, a pesar de no ser continua gracias a la misma selva. 

La vía panamericana

Esta ruta es una de la más largas del mundo ya que atraviesa toda América Latina. Incluso ha sido catalogada por algunos expertos como la más larga del mundo.

A pesar de tener aproximadamente 48.000 kilómetros, esta vía no es continua. ¿Por qué? Resulta que en la frontera colombo-panameña se corta esta ruta ya que precisamente la región del Darién no pudo ser construida por temas de infraestructura y medio ambiente. 

Continuar su construcción en esta zona significaba una enorme inversión económica, una deforestación de kilómetros, pérdida de flora y fauna e incluso desacuerdos con las comunidades indígenas que habitan allí. 

Entonces, la vía está conformada así: 

Inicia desde el norte, en Prudhoe Bay, en Alaska. Continúa atravesando Canadá y Estados Unidos. 

Llega a México y allí pasa por distintos países de Centroamérica, entre ellos, Panamá. En este país se corta en un poblado llamado Yaviza. Allí se topa con alrededor de 130 kilómetros de la selva del Darién.

Luego, retoma su camino en Colombia, en un municipio ubicado en el departamento de Antioquia que se llama Turbo. Allí se extiende por toda la costa del océano pacífico, atravesando Colombia, Ecuador, Perú y Chile.

Una vez en Chile, se divide, una parte sigue bajando por la costa pacífica por algunos kilómetros más y la otra atraviesa Argentina hasta llegar a la costa del oceano Atlántico. 

Finalmente, baja por toda la costa atlántica hasta llegar a Ushuaia, el extremo sur del país argentino y allí termina su recorrido americano. 

En total, la vía panamericana atraviesa 14 países americanos pero no logra conectarlos a todos, específicamente por el Tapón del Darién. Sin embargo, es el camino directo hacia esta selva desde cualquiera de los países que limitan con ella: Panamá y Colombia. 

La vía panamericana en Colombia donde queda el Darién

Por eso, los migrantes provenientes del sur y del occidente cuyo objetivo es llegar al norte, atraviesan la vía panamericana para terminar en Turbo y, por unos kilómetros después, en el Darién. 

En Colombia, esta vía está conformada así:

Aunque en el departamento de Chocó tiene un tramo inexistente de 20 kilómetros, se están realizando estudios para agregar 33 kilómetros que vayan hasta el río Atrato, una construcción que facilitaría el recorrido hasta la selva por algunos kilómetros.

Oficialmente la carretera empieza en el municipio del departamento de Antioquia llamado Chigorodó. En ese mismo departamento atraviesa las ciudades y pueblos de Dabeiba, Santa Fe de Antioquia, Medellín, Santa Bárbara y La Pintada. 

Continúa por el departamento de Caldas. Allí la vía se extiende por los territorios de Riosucio y Anserma hasta pasar al siguiente departamento: Risaralda, en donde sigue su recorrido por los pueblos Guática y La Virginia.

Uno de los departamentos donde esta vía tiene bastante relevancia es en el Valle del Cauca. Allí pasa por varias ciudades importantes, las cuales son Cartago, Tuluá, Buga, Palmira y la capital del departamento, Cali. 

El recorrido de esta vía continúa por todo el sur, llegando al departamento del Cauca y atravesando las ciudades de Santander de Quilichao, Popayán y Balboa. 

El último departamento colombiano que atraviesa la Panamericana es Nariño, mediante las ciudades de Chachagüí, Pasto, Ipiales y finalmente termina su paso por Colombia en el Puente Internacional de Rumichaca, que es el cruce internacional de frontera con Ecuador.

El reto de los migrantes 

Así, los migrantes que llegan a Colombia y cuyo destino son los países del norte, tienen la posibilidad de transitar por una vía que se dirige hacia allá, pero que, infortunadamente, está atravesada por alrededor de 130 kilómetros de selva densa y peligrosa donde se ubica el Darién, la selva más temida de Latinoamérica.

Esto se convierte en un reto que muchos deciden enfrentar aunque el riesgo sea alto y las posibilidades de lograrlo sean, en la mayoría de los casos, bajas o requieran de la dedicación de bastante tiempo y energía.