El Chocó Colombia, un territorio olvidado por su gobierno donde reina el terror.

El Chocó Colombia, un territorio olvidado por su gobierno donde reina el terror.

El Chocó Colombia, es uno de los 32 departamentos que conforman la república. Esta localidad alberga la parte colombiana de la selva del Darién, la cual ha sido uno de los epicentros de la migración internacional, así como del crimen organizado. Esa infortunada combinación ha hecho que Chocó se vuelva uno de los puntos más críticos en América Latina.

¿Dónde está el Chocó Colombia?

Se encuentra en el extremo noroeste del país. Al norte, limita con el Mar Caribe, por la vía del Golfo de Urabá. Igualmente, en la parte septentrional, se encuentra con la frontera panameña. En su costado oriental, limita con los departamentos de Antioquía y Risaralda. Mientras tanto, en el costado occidental cuenta con una larga costa que da al océano Pacífico.

Se trata, entonces, del único departamento colombiano en contar con dos salidas al mar.

Su extensión es de 46,530 kilómetros cuadrados y su población asciende a poco más de medio millón de habitantes.

Chocó, también es hogar de una gran extensión de selva, la cual incluye la parte colombiana del Darién. Esta porción de selva se denomina oficialmente Parque Nacional Natural los Katíos.

Hogar del crimen organizado y el conflicto armado.

Desde hace más de 60 años, Colombia se ha visto enfrascada en conflictos. Ya sea con grupos guerrilleros y disidentes, paramilitares, el ejército regular o el narcotráfico, la violencia ha sido una de las características principales de la vida en territorio colombiano.

El surgimiento de los grupos guerrilleros y disidentes en Colombia responde, entre otras cosas, al contexto latinoamericano de la Guerra Fría. En este sentido, desde inicios de la década de 1970 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) ocuparon la región de Chocó en lo que denominaron Bloque Noroccidental.

Posteriormente, ya en la década de 1980, el departamento de Chocó se vio acorralado al encontrarse a medio camino de los principales centros del narcotráfico de la época. Durante esta época, se libró una batalla entre los carteles de Cali y Medellín.

Recientemente, cuando las FARC-EP comenzaron a desmovilizarse y los esfuerzos para lograr un proceso de paz iniciaron. La región noroeste de Colombia ha sido ocupada por el Clan del Golfo, quien se ha establecido en la zona desde 2008. Su influencia ha sido tal que, actualmente, se le considera el grupo criminal más grande del país. Se dedican al narcotráfico, al secuestro, extorsión, tráfico de personas y minería ilegal.

Cuando su líder fue capturado y posteriormente extraditado a Estados Unidos, el Clan del Golfo impuso toques de queda y suspensión de la vida social en diversas poblaciones de la zona. De esta manera, han recuperado las viejas prácticas de los carteles de décadas pasadas de intentar negociar directamente con el gobierno.

A lo anterior, se le debe agregar que el Clan del Golfo ha mantenido enfrentamientos con otra de las guerrillas colombianas. En este caso se trata del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Como parte del proceso de paz, el gobierno colombiano, las FARC-EP y las Naciones Unidas implementaron una Misión de Verificación. En un reporte publicado en marzo, dicha misión informó sobre la intensificación de la violencia en ciertos departamentos, entre ellos Chocó. En el primer trimestre del 2022 se registraron 13,821 desplazamientos forzados y el confinamiento de 48,331. De las cuales, 42,000 se encontraron en Chocó.

Las poblaciones afectadas pertenecen, en su mayoría, a sectores indígenas y afrodescendientes. Los cuales, han sido históricamente discriminados y violentados. Por ello, el aumento de la violencia les afecta de una manera más grave.

Paso obligado para la migración internacional.

Además de las afectaciones a la población colombiana, la violencia en el Chocó Colombia, involucra a los grupos de migrantes que intentan cruzar por el Darién. Este clima tenso es propicio para que los grupos criminales obliguen a los migrantes a pagar cuotas o a ser parte del transporte de sustancias ilegales.

Aunque en los últimos años la migración se ha destacado por ser de origen venezolano, Chocó se ha convertido en un receptáculo multinacional. Así, se tiene registro de una gran cantidad de haitianos, senegaleses, ecuatorianos, cubanos, entre otras nacionalidades.

Por otro lado, la labor que desempeñan las organizaciones humanitarias se ha vuelto fundamental para la protección y resguardo de las personas afectadas, ya sean migrantes o desplazados.