El tapón que tiene el Clan del Golfo Colombia en la selva del Darién.

El tapón que tiene el Clan del Golfo Colombia en la selva del Darién.

Desde 1960, Colombia ha sido constantemente azotada por el conflicto armado. Las causas e implicaciones pasan por distintos niveles. Se trata de un tema de extensa complejidad que incluye factores geopolíticos, ideológicos, económicos y sociales. Dentro de los principales actores en este conflicto se encuentran los grupos paramilitares y las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. Uno de estos es el Clan del Golfo Colombia.

La selva del Darién es, actualmente, la zona en donde este grupo armado concentra sus actividades. La presencia del crimen en una de las principales rutas migrantes de América Latina pone una carga extra a las poblaciones vulnerables que se ven obligadas a abandonar sus países de origen buscando oportunidades.

¿Qué es el Clan del Golfo Colombia?

El Clan del Golfo Colombia supuestamente surgió en la región de Urabá en octubre del 2008. Dairo Antonio Úsuga David fue, hasta su detención en 2021, quien encabezaba este grupo criminal. Este es un grupo se dedica principalmente al tráfico de droga, a la trata de personas, secuestro, extorsión y minería ilegal.

Actualmente, se le considera como el grupo criminal más grande de Colombia. Los cálculos estiman que se encuentra presente en alrededor de 211 municipalidades, la mayor parte de estas en la región noroeste del país. En cuanto al número de miembros, existen estimaciones que sugieren un arco que va de los 3,000 a los 13,000 miembros. Esta última cifra se encuentra cerca de la magnitud que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) llegó a tener en su punto más elevado.

La migración en el Darién: entre la selva y el conflicto armado.

El contexto en la región noroeste de Colombia es completamente adverso a la migración internacional. Las razones por las que la población migrante decide dejar su hogar, sus vínculos sociales y a su familia son ya de por sí suficientemente graves.

Después de los acuerdos firmados entre el gobierno colombiano y las FARC-EP en el 2016 y la posterior desmovilización de dicho grupo guerrillero, el Clan del Golfo Colombia ha ocupado las zonas anteriormente bajo influencia del grupo disidente.

Asimismo, se sabe que cuenta con un conflicto con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Por si no fuera poco, los migrantes tienen que cruzar por los territorios colombianos que aún se encuentran enfrascados en el conflicto armado. Esto los coloca en una situación de vulnerabilidad que es perversamente aprovechada por las organizaciones criminales como el Clan del Golfo Colombia.

Existen testimonios que aseguran que los criminales establecen una cuota individual de traslado por el Darién que asciende hasta los 400 dólares. En cuanto a la cantidad de personas que intentan cruzar cada día, hay versiones que afirman que se trata de aproximadamente 160. Si estas cifras son cercanas a la realidad, el crimen organizado estaría llenando sus arcas con 64,000 dólares diariamente.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) contabilizó 133,000 personas que atravesaron el Darién. De este total, solo se puede especular sobre a cuántos se les cobró la cuota antes mencionada.

Quienes, por otro lado, se ven imposibilitados de pagar por el traslado, se ven obligados a involucrarse en las actividades de tráfico de drogas. En estos casos, los migrantes son forzados a llevar paquetes de droga en su equipaje.

A inicios del 2019 se dio otro ejemplo de la prepotencia del Clan del Golfo Colombia. Después de que una embarcación que transportaba migrantes por la costa del Pacífico en Chocó y las autoridades llevaran su atención a esa zona, dicho grupo dejó de permitir que los “coyotes” guiaran más migrantes por esa ruta.

La captura de Otoniel.

Como se mencionó anteriormente, Dairo Antonio Úsuga David, mejor conocido como “Otoniel”, fue líder del Clan hasta que lograron detenerlo en octubre de 2021. Su arresto se dio después de una operación que incluyó cientos de policías y la coordinación de las fuerzas de inteligencia de distintos países. En ese momento, Iván Duque declaró que la captura de Otoniel solamente se comparaba con la de Pablo Escobar.

Después del arresto, comenzaron los trámites para la extradición del cabecilla del Clan del Golfo a Estados Unidos. A manera de represalia, el grupo criminal prácticamente tomo como rehenes a decenas de pueblos del noroeste de Colombia. Así, se impuso un estado de excepción que limitaba el tránsito y el comercio.

Desde entonces, el gobierno supuestamente a continuando debilitando el poder del Clan. Sin embargo, la zona del Darién continúa estando bajo una fuerte influencia del crimen organizado. Los migrantes y la comunidad internacional ven con esperanza el próximo gobierno colombiano liderado por Gustavo Petro, esperando que se logre aminorar esta crisis.