¿Qué tan peligroso es el Tapón del Darién?

¿Qué tan peligroso es el Tapón del Darién?

En la franja fronteriza entre Panamá y Colombia se ubica la que bien podría denominarse la selva más peligrosa del mundo. Es ahí donde el megaproyecto carretero que recorre de extremo a extremo el continente americano tiene su única interrupción. El Tapón del Darién es, también, uno de los puntos críticos de la migración en América Latina.

A continuación, se cuenta qué tan peligrosa puede llegar a ser esta región selvática.

Deshidratación.

Al encontrarse en la zona ecuatorial, el Tapón del Darién tiene temperaturas elevadas durante todo el año. Además, al tratarse de una selva cercana a las costas de dos océanos, es un terreno bastante húmedo.

Al respecto, una de las primeras amenazas a las que se enfrentan los migrantes que se adentran en la selva es la deshidratación.

Se dice que una persona con un peso de más o menos 68 kilogramos tiene cinco litros de agua. Cuando alguien con dichas características se somete a una carga física puede llegar a sudar dos de los cinco litros. Se puede decir con seguridad que esa es la situación en la que se encuentran los migrantes que cruzan el Darién.

El síntoma más claro de que se sufre de deshidratación es la sensación de tener la boca seca. Desgraciadamente, llegado ese punto el cuerpo ya se encuentra deshidratado cerca del 2%.

Otra de las consecuencias de la deshidratación es la concentración de la sangre y la disminución del volumen sanguíneo. Esta deficiencia en el flujo normalmente resulta en calambres musculares. Esta afectación tiene impactos directos en las capacidades motrices de quien se encuentre caminando, máxime si se trata de un terreno agreste, tal como la selva. A esto, se le tiene que sumar que la deshidratación también acelera la sensación de fatiga.

Amenazas naturales.

Como ya se mencionó, el Tapón del Darién es un lugar en donde reina la humedad y la lluvia. Al respecto, la época de lluvias se extiende todo el año. Los registros climatológicos mencionan que se pueden llegar a los 190 milímetros.

Lo anterior, es un obstáculo al que se enfrentan los migrantes, máxime al tratarse de una zona en donde los pantanos abundan. En muchas ocasiones sus viajes se ven retrasados por la imposibilidad de cruzar el lodazal y, cuando aun así se adentran, el trayecto se vuelve más largo.

La humedad, el calor tropical, la lluvia y el terreno salvaje son una mala combinación que durante los últimos años ha potenciado decenas de accidentes y desapariciones. No es raro encontrar en los informes de noticias sobre personas, e incluso familias, de las que no se sabe su paradero y su última comunicación fue antes de ingresar a la selva.

La espesura de la selva y la ausencia de caminos bien trazados es otro de los peligros. A esto, se le tienen que sumar las amenazas biológicas, tales como los mosquitos, arañas y ciempiés endémicos del Darién. Los mosquitos, por otro lado, pueden ser causantes del paludismo, enfermedad que afecta a una cantidad significativa de personas en el mundo y que se da principalmente en zonas cálidas y húmedas, tal como el Darién.

Crimen Organizado.

Por si no fueran suficientes las adversidades biológicas y climatológicas, el Tapón del Darién también es una zona ocupada por el crimen organizado.

En esta zona, son comunes los asaltos, el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.

El Clan del Golfo Colombia, actualmente considerada como la agrupación criminal más grande de Colombia, tiene su centro de operaciones en el Darién.

Los migrantes son blancos fáciles para este grupo de delincuentes. Se han recuperado relatos en donde se cuenta que esta agrupación cobra 400 dólares para poder cruzar la selva. De no contar con los recursos necesarios para pagar esta extorsión, los migrantes se ven forzados a llevar paquetes de droga dentro de su equipaje.

Por otro lado, esta selva continúa siendo parte del conflicto armado colombiano. Allí, han sido frecuentes los enfrentamientos entre el narcotráfico y la guerrilla.

Ante todos estos factores adversos para la población migrante, la labor de las organizaciones internacionales y de asistencia humanitaria se vuelve fundamental. Ya que la selva y sus características, naturales y añadidas, generan amenazas para un colectivo sumamente vulnerable.